Introducción
Tres años y medio largos han transcurrido desde que Nexo lanzó al mercado su anterior pantalla, el GEOT. Desde entonces el uso de los arrays curvilineales se ha extendido. Los usuarios han expresado sus reacciones a los fabricantes que van tomando buena cuenta de estos deseos en sus nuevos diseños. Los arrays vienen del progreso tecnológico y van hacia la adaptación al mundo real del sonido
Uno de los temas candentes es el de los graves en los arrays. Las frecuencias agudas se han visto claramente beneficiadas de esta técnica, y seguramente por ello ha quedado en evidencia las dificultades para conseguir los mismos resultados en frecuencias graves, especialmente en los arrays de menor longitud. Pero NEXO no ha dormido en estos tres años: En 2004 aparece el procesador NX242, exteriormente casi idéntico al NX241, pero con convertidores A/D y D/A de 24 bits, y listo para aceptar la tarjeta de expansión NX-ES4 que incorpora un segundo DSP y dobla la memoria, aparte de actuar como interfaz digital EtherSound hasta un máximo de 4 IN/4OUT. Con esta poderosa herramienta en las manos los ingenieros de NEXO han conseguido ampliar el ancho de banda del control cardioide en graves hasta tres octavas, han mejorado la precisión de fase entre el frente y el trasero de la pantalla, el método de control y desarrollo se ha sofisticado y, a través de este desarrollo, nos llega la siguiente generación de Geo, cuyo primer miembro es el GEOD10.